Biden Administration Doubles Down on Anti-Asylum Policies

Thursday, April 27, 2023

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Today the Biden administration announced far-reaching new measures to address migration in the Western Hemisphere. The government’s plans couple limited “legal” pathways to migrate to the United States with an escalation of draconian policies that will shut the door to people seeking safety. Its approach is premised on the imminent implementation of the Biden administration’s proposed asylum ban, which has been vehemently opposed by the UN Refugee Agency, congressional leaders, U.S. asylum officers, and tens of thousands of advocates, allies, and community members. Taken together, these measures will inevitably result in mass deportations of refugees to countries where they face persecution and torture.

“Today’s announcement is emblematic of the Biden administration’s attempt to have it both ways when it comes to asylum,” said Kate Jastram, Director of Policy & Advocacy at the Center for Gender & Refugee Studies (CGRS). “Time and time again, the administration touts narrow legal pathways, while simultaneously pursuing some of the most radical anti-asylum policies in recent history. Even more insidious, these new programs are weaponized against the most vulnerable refugees, many of whom will be denied their right to seek asylum at the U.S. border under the premise that they should have applied another way. This flies in the face of our laws and treaty obligations and makes a mockery of the U.S. asylum system - which was designed to ensure the protection of refugees who cannot wait for an application to be adjudicated before reaching U.S. territory, because their lives are under imminent threat.”

“This announcement marks yet another move by the Biden administration to outsource our protection responsibilities to other countries in the region,” said Felipe Navarro Lux, CGRS Manager of Regional Initiatives. “While the creation of regional processing centers is a welcome step, pairing it with the asylum ban and increased migration enforcement will trap people fleeing persecution in places where they are not safe, rather than offer an additional path to protection. Countries like Guatemala and Colombia can be profoundly dangerous for people fleeing persecution."

Today’s announcement sets forth a package of measures that will limit access to asylum, coupled with new and expanded migration pathways, including:

  • Expanding access to the CBP One smartphone app, requiring individuals to schedule an advance appointment to seek asylum at the U.S. border: The government’s rollout of CBP One has been an unmitigated disaster, as CGRS and our partners have documented extensively. Even with more appointments available, the CBP One process will remain out of reach for many of the most vulnerable refugees, and imposing such a requirement as a condition for asylum eligibility contravenes U.S. law and treaty obligations.
  • Opening regional processing centers: The government plans to establish regional processing centers in several countries, including Colombia and Guatemala, where asylum seekers and migrants will be screened and processed for legal pathways to the United States, including family reunification, parole, refugee resettlement, and labor pathways.

    While such centers will benefit some immigrants and refugees, it is unacceptable that the administration is presenting them, alongside CBP One and other measures, as a replacement for regular asylum processing at the U.S. border. Colombia, Guatemala, and other countries in the region remain
    notoriously dangerous for many asylum seekers and migrants, particularly Black, Indigenous, and LGBTQ+ people and other marginalized groups.

  • Cracking down on migration in the Darién Gap: The administration’s recently announced campaign to militarize the Darién will force desperate people seeking safety to resort to ever-more treacherous routes through the region. The government’s singular focus on restricting movement and prosecuting smugglers sidelines crucial issues such as guaranteeing access to justice for the thousands of women and girls sexually assaulted in the Darien.
  • Ramping up deportations: The government pledges to continue “dramatically [scaling] up” deportation flights of individuals seeking protection at the U.S. border, at international airports, and by sea. It also doubles down on its policy of forcing people through a rushed asylum screening process in border holding cells dubbed “legal black holes.” These policies will deprive people of their right to seek asylum, circumvent due process, and inevitably result in the deportation of refugees to grave harm.
  • Creating new family reunification parole processes: While we welcome the establishment of new parole processes, the government must improve its implementation of such programs. These will also be narrowly limited to individuals of certain nationalities.
  • Doubling the number of refugees from the Western Hemisphere resettled through the U.S. Refugee Admissions Program: Additional resettlement is welcome, and the government must ensure that it meets its new resettlement target. However, this measure will leave behind people from Africa and Asia seeking safety in the region. And neither parole nor resettlement can ever supplant the right to seek asylum at the U.S. border.


La Administración Biden se aferra a las políticas anti-asilo

Hoy la administración Biden anunció unas nuevas medidas de gran alcance para abordar la migración en el hemisferio occidental. Los planes del gobierno combinan vías legales limitadas para migrar a Estados Unidos con una intensificación de políticas draconianas que cerrarán la puerta a las personas que buscan protección. Su enfoque se basa en la inminente implementación de la propuesta de prohibición de asilo de la administración Biden, que ha sido vehementemente objetada por la Agencia de la ONU para los Refugiados, líderes del Congreso, oficiales de asilo de los Estados Unidos y decenas de miles de defensores, aliados y miembros de la comunidad. En conjunto, estas medidas resultarán inevitablemente en deportaciones masivas de refugiados a países donde enfrentan persecución y tortura.

"El anuncio de hoy refleja la estrategia de la administración de Biden de promover vías limitadas para la migración legal a los Estados Unidos, al mismo tiempo que implementa medidas radicales contra el asilo", dijo Kate Jastram, directora del programa de Incidencia y Políticas Públicas en el Centro de Estudios de Género y Refugiados (CGRS). "Una y otra vez, la administración promociona vías legales estrechas, mientras persigue simultáneamente algunas de las políticas anti-asilo más radicales de la historia reciente. Aún más insidioso, estos nuevos programas se utilizan en contra de los refugiados más vulnerables, muchos de los cuales serán privados de su derecho a buscar asilo en la frontera de EE. UU. bajo el pretexto de que deberían haber aplicado de otra manera. Esto va en contra de nuestras leyes y obligaciones de tratados y se burla del sistema de asilo de EE. UU., que fue diseñado para garantizar la protección de los refugiados que no pueden esperar a que se resuelva una solicitud antes de llegar al territorio de EE. UU. porque sus vidas están en peligro inminente".

"Este anuncio marca otro paso por parte de la administración Biden para externalizar nuestras responsabilidades de protección a otros países de la región", dijo Felipe Navarro Lux, Gerente de Iniciativas Regionales de CGRS. "Si bien es un paso positivo el anuncio de centros de procesamiento regionales, combinarlo con la prohibición de asilo y el aumento en la militarización del control migratorio atrapará a las personas que huyen de la persecución en lugares donde no están seguros, en lugar de ofrecer una vía adicional de protección. Países como Guatemala y Colombia pueden ser profundamente peligrosos para las personas que huyen de la persecución".

El anuncio de hoy establece un paquete de medidas que limitarán el acceso al asilo, junto con nuevas y ampliadas vías de migración, incluyendo:

  • Ampliar el acceso a la aplicación móvil CBP One y requerir que las personas programen una cita previa para solicitar asilo en la frontera de Estados Unidos: La implementación de CBP One ha sido un desastre total, tal como CGRS y organizaciones aliadas han documentado extensamente. Incluso con más citas disponibles, el proceso de CBP One seguirá siendo inaccesible para muchos de los refugiados más vulnerables, y exigir tal requisito como condición de elegibilidad para el asilo contraviene las leyes y obligaciones de tratados de los Estados Unidos.
  • Establecer centros de procesamiento regional: El gobierno planea establecer centros de procesamiento regional en varios países, incluyendo Colombia y Guatemala, donde se evaluará y procesará a los solicitantes de asilo y migrantes para las vías legales hacia los Estados Unidos, incluyendo reunificación familiar, permisos de ingreso humanitarios, reasentamiento de refugiados y vías de empleo.

    Aunque estos centros beneficiarán a algunos inmigrantes y refugiados, es inaceptable que la administración los presente, junto con CBP One y otras medidas, como un reemplazo para el proceso regular de asilo en la frontera de los Estados Unidos. Colombia, Guatemala y otros países en la región siguen siendo conocidos por ser peligrosos para muchos solicitantes de asilo y migrantes, especialmente para personas negras, indígenas, LGBTQ+ y otros grupos marginados.
  • Combatir la migración en la región de Darién: La reciente campaña del gobierno para militarizar la región de Darién obligará a personas desesperadas que buscan seguridad a recurrir a rutas cada vez más peligrosas a través de la región. El enfoque exclusivo del gobierno en restringir el movimiento y capturar a los “coyotes” deja de lado temas cruciales, como garantizar el acceso a la justicia para las miles de mujeres y niñas que han sufrido agresiones sexuales en el Darién.
  • Incrementar las deportaciones: El gobierno manifiesta su compromiso con continuar con los vuelos de deportación de personas que buscan protección en la frontera de los EE. UU., en aeropuertos internacionales y en el mar. También insiste en su política de forzar a las personas a través de un proceso de evaluación de asilo apresurado en celdas de detención en la frontera, conocidas como "agujeros negros legales". Estas políticas privarán a las personas de su derecho a buscar asilo, evadirán el debido proceso y, inevitablemente, resultarán en la deportación de refugiados a situaciones de grave peligro.
  • Crear nuevos procesos de reunificación familiar con permisos de entrada: Si bien celebramos el establecimiento de nuevos procesos de permiso de entrada, el gobierno debe mejorar su implementación. Además, estos estarán limitados a individuos de ciertas nacionalidades.
  • Duplicar el número de refugiados del hemisferio occidental reubicados a través del Programa de Admisión de Refugiados de los Estados Unidos: Si bien el compromiso de reasentar a más personas del hemisferio es bienvenida, el gobierno debe garantizar que esta nueva meta sea cumplida. Sin embargo, ni los permisos de entrada ni el procesamiento de refugiados pueden reemplazar el derecho a buscar asilo en la frontera de los EE. UU. Además, esta medida dejará atrás a personas de África y Asia que buscan seguridad en la región.